5ta Marcha Federal Universitaria: «Estamos pidiendo lo que nos corresponde para defender la educación pública»
Autoridades de las facultades de Arte y Diseño y de Ingeniería, junto a agrupaciones estudiantiles y gremios docentes y no docentes, expresaron su preocupación por el desfinanciamiento del sistema universitario y convocaron a participar de la 5ª Marcha Federal Universitaria. El reclamo central es el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Un sector de la comunidad universitaria de Oberá manifestó su preocupación por la situación presupuestaria que atraviesan las universidades públicas nacionales y el sistema de investigación científica y tecnológica. En una conferencia de prensa, la intersindical conformada por autoridades de las facultades de Arte y Diseño y de Ingeniería, agrupaciones estudiantiles y gremios docentes y no docentes expuso los motivos de la convocatoria a la 5ª Marcha Federal Universitaria.
El reclamo apunta al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso Nacional, en un contexto que, según señalaron, continúa marcado por la falta de recursos suficientes para garantizar el normal funcionamiento de las instituciones.
La decana de la Facultad de Arte y Diseño, Ivonne Aquino, advirtió que la situación no presenta cambios sustanciales respecto de los escenarios que motivaron las movilizaciones anteriores, aunque remarcó que ahora existe una preocupación particular por el incumplimiento de una ley nacional.
“Hay una enorme preocupación respecto del cumplimiento de una ley nacional, que nos lleva a una situación de desfinanciamiento de toda la universidad y que complica a todos los estamentos”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que las dificultades presupuestarias repercuten directamente en las condiciones necesarias para sostener las actividades académicas y de investigación. El funcionamiento de las aulas, los laboratorios y los talleres depende de recursos que, según indicó, no están llegando de manera completa.
“Las partidas presupuestarias reales que llegan a nuestra facultad no son siquiera completas. Y tampoco se está cumpliendo lo acordado con el Consejo Interuniversitario Nacional en cuanto a un aspecto que tiene que ver con los gastos de funcionamiento”, afirmó Aquino.
La decana señaló así que el escenario excede las cuestiones salariales y alcanza al conjunto de las actividades universitarias, con consecuencias sobre las posibilidades de sostener espacios de formación, prácticas y producción de conocimiento.

Advierten sobre el funcionamiento y el presupuesto del próximo año
Por su parte, la decana de la Facultad de Ingeniería, María Dekun, puso el foco en las consecuencias que el incumplimiento de la normativa tiene sobre la planificación y el funcionamiento de las instituciones.
“La ley fue aprobada por el Congreso, apelada varias veces por el Ejecutivo, pero sigue en la Justicia. Eso genera una situación que implica que nosotros estamos funcionando al borde porque no tenemos recursos, y eso implica empezar a recortar una serie de acciones que no podemos realizar”, expresó.
Dekun también manifestó su preocupación por el presupuesto nacional enviado al Congreso, al considerar que no contempla lo establecido en la Ley de Financiamiento Universitario.
Según advirtió, esa situación compromete el funcionamiento inmediato de las universidades y anticipa un escenario complejo para el próximo año. “Eso significa que el año que viene vamos a arrancar con un déficit presupuestario importante”, señaló.
La falta de previsibilidad presupuestaria, explicó, limita la capacidad de las instituciones para sostener sus actividades y proyectar nuevas acciones académicas y científicas, en un contexto en el que los recursos disponibles resultan insuficientes para responder a las necesidades del sistema.
Un reclamo por la universidad pública
La 5ª Marcha Federal Universitaria busca visibilizar la situación del sistema público de educación superior y exigir que se garantice el financiamiento previsto por ley. La convocatoria reúne a distintos sectores de la comunidad universitaria, que advierten sobre los riesgos que la falta de recursos representa tanto para la formación de profesionales como para la investigación científica y tecnológica.
En Oberá, la participación conjunta de las autoridades académicas, los gremios y las agrupaciones estudiantiles busca reforzar el reclamo y poner en evidencia que las consecuencias del desfinanciamiento alcanzan a toda la comunidad educativa.
“Estamos marchando en defensa de la universidad. Estamos reclamando por algo que nos corresponde, no estamos pidiendo más, para sostener la educación pública”, concluyó Dekun.
La convocatoria se plantea así como una nueva instancia de movilización en defensa de la universidad pública, con el cumplimiento de la ley como eje central y la preocupación por garantizar la continuidad de las actividades académicas, científicas y de extensión.
