A 50 años, más que nunca: Oberá también dijo Nunca Más
A 50 años del último Golpe de Estado Cívico-Militar en Argentina, Oberá conmemoró el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia con un acto en el que se escucharon los relatos de aquellos que lo vivieron en carne propia.
En el marco de esta fecha de reflexión y memoria, se realizó un acto en la Casa de la Historia y Cultura del Bicentenario, donde se compartieron testimonios de protagonistas y víctimas de aquellos años. Entre ellos, Norma Yanzat, ex detenida, y Juan Carlos Berent, ex preso político y uno de los fundadores del Movimiento Agrario Misiones (MAM).
Debido a las condiciones climáticas, no fue posible llevar adelante la actividad en la Plaza de la Memoria. Sin embargo, en ese espacio se encuentran las placas recientemente colocadas, que recuerdan lo sucedido y ponen rostro a las víctimas de este doloroso período de nuestra historia.
Berent, ex intendente de Alberdi, recordó aquellos durísimos momentos de lucha, cuando entre varios colonos conformaron la Movimiento Rural Cristiano, lo que luego se convirtió en el Movimiento Agrario Misiones (MAM). «Asumí como compromiso contar la historia», afirmó Berent. Reconoció que «fue un gremio muy combativo, estuvimos presos, a veces traían en un camión 80 o 90 detenidos. Era una lucha contra los que nos explotaban, que costó mucho, costó peleas entre nosotros, bronca de gente que no quería que la organización existiera».
Recordó también las torturas que le realizaron durante su detención. «A mí me buscaron donde estaba trabajando, me llevaron a la comisaría de Montecarlo donde pasé una noche y desde ahí a la cárcel de Candelaria donde me encontré con otros compañeros. Agregó, «me sentaban en una silla mojada para picanearme, me golpeaban mientras uno atrás me decía que hable. Y no hablé. Y había mucha gente mirando mientras me torturaba», recordó.

«Hay que buscar la verdadera verdad»
Lo afirmó Norma Yansat, ex detenida durante la dictadura militar. Ante un auditorio enmudecido, llamó a los jóvenes a que se acerquen a aquellos que todavía pueden contar lo que sucedió en aquel tiempo.
«Los jóvenes no tienen idea, no pueden imaginar lo triste y lo duro que fue ser jóven en aquella época», indicó. «La dictadura destruyó todo y a todos los que, en aquel momento, trabajaban por el bien común. Fue destruida la familia, donde no desapareció alguno, otro estuvo preso por mucho tiempo».
Por otro lado, afirmó que «vino la democracia despúes, pero la democracia siempre fue débil», y se preguntó: ¿Qué tipo de memoria hacemos?. ¿Buscamos la verdadera verdad?».

