Advierten sobre la crítica situación de los prestadores del PAMI: “Nunca vivimos algo así”
El médico Ariel Chávez señaló en CUENTAS CLARAS que los atrasos en los pagos y los bajos aranceles ponen en riesgo la continuidad de la atención a los afiliados. También expresó su preocupación por el impacto que la situación genera en clínicas, sanatorios y profesionales de la salud.
Chávez manifestó su profunda preocupación por la situación que atraviesan los prestadores del PAMI, al asegurar que los atrasos en los pagos y los bajos valores de las prestaciones están afectando seriamente la sostenibilidad del sistema de atención para los afiliados.
Chávez, quien se desempeña como prestador de la obra social desde hace 26 años, afirmó que nunca había vivido un escenario similar. “Con el atraso de más de seis facturaciones se hace muy difícil para las farmacias poder seguir brindando el mismo servicio”, expresó, y señaló que las dificultades también alcanzan a los médicos especialistas y a los médicos de cabecera.
Según explicó, la incertidumbre afecta tanto a los profesionales como a los afiliados. “Los médicos están muy preocupados y los afiliados tampoco saben a quién recurrir, porque temen perder totalmente los beneficios”, sostuvo.
El profesional cuestionó los valores que perciben los médicos de cabecera por la atención de los pacientes. Indicó que actualmente reciben alrededor de 2.100 pesos por afiliado, una cifra que considera insuficiente frente a los costos operativos que deben afrontar.
“Al médico le depositan y de ese monto hay que descontar impuestos, ingresos brutos, luz, internet, consultorio y secretaria. En la mayoría de los casos tienen muchos gastos para poder seguir atendiendo”, explicó.
En ese contexto, advirtió sobre las consecuencias que podrían registrarse en distintas especialidades médicas. “Pienso que se va a terminar afectando a la pediatría y a la clínica médica por los bajos aranceles que estamos cobrando”, afirmó.
Chávez remarcó que la tarea de un médico de cabecera implica mucho más que una consulta puntual. Como ejemplo, describió el seguimiento de un paciente con neumonía, que requiere estudios, tratamiento y varios controles posteriores. “Todo ese trabajo termina siendo remunerado con valores que no alcanzan para cubrir los costos”, señaló.
La preocupación también se extiende a las instituciones de salud. El médico comentó que ha dialogado con directivos de sanatorios y clínicas, donde los gastos operativos continúan creciendo mientras los ingresos no acompañan ese incremento.
“En una clínica con terapia intensiva, atención de adultos y neonatología, los costos son muy elevados. Los gastos aumentaron considerablemente y muchos insumos superaron el 100 por ciento de incremento. Mantener el equilibrio económico se vuelve cada vez más difícil”, explicó.
Finalmente, Chávez aseguró que la situación genera un fuerte impacto anímico entre los trabajadores de la salud. “Más que bronca, deja una profunda tristeza. Sentimos que se está desvalorizando el trabajo del médico y la atención que brindamos a nuestros pacientes”, concluyó.
