La emoción de un sueño cumplido: Gabriela Kuz recibió las llaves del 0KM del Bono San Antonio
La joven obereña fue la ganadora del automóvil sorteado por el Bono San Antonio. Entre abrazos y una sorpresa que todavía le cuesta creer, contó cómo vivió el momento en que supo que el premio era suyo y destacó que siempre compró el bono para colaborar con la iglesia, sin imaginar que algún día sería la afortunada.
La entrega del automóvil 0 kilómetro del Bono San Antonio tuvo como protagonista a Gabriela Kuz, quien recibió las llaves de su primer vehículo con una mezcla de alegría, emoción y gratitud.
Aún conmovida por lo vivido, la flamante ganadora confesó que nunca imaginó atravesar un momento como este.
«Me siento muy emocionada. Nunca podía creer que podía ganar un auto así. Me siento muy bendecida por Dios y casi no tengo palabras para describir la emoción que tengo», expresó.
Gabriela contó que, junto a su familia, adquiere el Bono San Antonio todos los años con un objetivo muy distinto al de obtener un premio: colaborar con la iglesia y acompañar sus actividades.
«Compramos todos los años para colaborar con la iglesia, con mi familia, todos. Nunca pensé en el premio, siempre fue una forma de ayudar. Pero colaborar también tiene su recompensa», reflexionó.

El instante en que su número resultó favorecido quedó grabado para siempre en su memoria. Mientras en su casa preparaban la cena, seguían el desarrollo del sorteo sin demasiadas expectativas.
Fue entonces cuando, durante la extracción de las bolillas, el vendedor del bono reconoció el número ganador: Gabriela Kuz. La vecina de Gabriela, Tatita Rivalco, fue quien le avisó.
«Estábamos haciendo la cena cuando empezaron a decir los números. Mi vecina estaba escribiéndolos en el pizarrón y, cuando salió el ganador, Carlos Carrara dijo que vendió ese número. Y ahí dijo Gabriela Kuz y ahí me llamaron y ahí griterío en mi casa», recordó entre sonrisas.
La historia de Gabriela se convirtió en una de las postales más emotivas del tradicional Bono San Antonio, una iniciativa solidaria que año tras año convoca a cientos de familias y que, en esta oportunidad, transformó una simple colaboración en el sueño cumplido de tener el primer automóvil propio.
