Pueblo Salto renovó su Comisión Vecinal y apuesta a una nueva etapa de trabajo comunitario
Analía González asumió como presidente de la nueva Comisión Vecinal. La lista única dio continuidad a parte del equipo anterior e incorporó nuevos vecinos. Entre las prioridades aparecen el cordón cuneta, el empedrado, la pavimentación de la calle principal y mejoras en el transporte urbano.
Los vecinos de Pueblo Salto se reunieron en Asamblea General para conformar la nueva Comisión Vecinal, renovando así el compromiso con la participación y el trabajo comunitario. Al no haberse presentado otra lista y tras cumplirse con los pasos establecidos por la ordenanza vigente, quedó formalmente constituida la nueva comisión.
La presidencia estará a cargo de Analía González, una joven de apenas 23 años, nacida y criada en Pueblo Salto, al igual que sus padres. La acompañarán Nidia Isabel Viera como vicepresidente, Emanuel Espíndola como secretario y Daniel Correa como tesorero.
La nueva conducción mantiene a varios integrantes de la comisión anterior, a los que se sumaron nuevos vecinos con la intención de darle continuidad a los proyectos que ya estaban en marcha y, al mismo tiempo, incorporar nuevas iniciativas.
En diálogo con Analía González, la flamante presidente reconoció que existe interés de los vecinos por mejorar el barrio, aunque señaló que todavía cuesta lograr una participación sostenida en las reuniones.
“El interés de los vecinos está, pero cuando se hacen reuniones no se presentan. Los invitamos, pero no lo hacen”, explicó, al tiempo que destacó la importancia de fortalecer la participación para poder avanzar en los diferentes proyectos.
González destacó que las comisiones vecinales vienen trabajando de manera articulada con el municipio y que en Pueblo Salto ya se concretaron distintas mejoras. Entre ellas mencionó la construcción de cordón cuneta en un sector del barrio, arreglos en las plazas, la colocación de nuevos basureros y la incorporación del barrio al recorrido del camión recolector.
Sin embargo, todavía quedan obras consideradas fundamentales para mejorar la calidad de vida de los vecinos.
“Nuestro anhelo es terminar el cordón cuneta y el empedrado, y lograr la cinta asfáltica de la calle principal que conecta con la ruta provincial 103”, señaló. Se trata de aproximadamente un kilómetro y medio de extensión, una obra que, además de mejorar la circulación de los vecinos, tendría impacto directo sobre el transporte urbano.
Precisamente, la pavimentación de este tramo fue el proyecto presentado por la Comisión Vecinal en el marco del Presupuesto Participativo. Si bien la iniciativa no resultó seleccionada en el sorteo, desde la comisión aseguran que continuarán gestionando para que pueda concretarse.

Un reclamo que también alcanza al transporte
La situación del transporte urbano es otro de los temas que preocupa a los vecinos de Pueblo Salto. Según explicó González, actualmente el barrio cuenta solamente con tres horarios de colectivo.
“Antes venía más seguido, pero ahora bajaron las líneas y la gente tiene que moverse con medios propios”, manifestó.
La frecuencia resulta especialmente importante para quienes necesitan trasladarse hacia otros sectores de Oberá por cuestiones laborales, educativas o para realizar trámites y compras.
Nuevos proyectos para el barrio
Más allá de las obras de infraestructura, la nueva Comisión Vecinal también se propone impulsar espacios destinados a la recreación, la cultura y el encuentro entre los vecinos.
“Objetivos siempre hay, tenemos que hacer mucho por el barrio”, expresó González.
Entre las iniciativas planteadas aparecen la creación de una plaza saludable, la ampliación de la biblioteca que funciona dentro del SUM, con propuestas destinadas a personas de todas las edades, y un proyecto de mayor alcance: la creación de una casa museo que permita recuperar y preservar la historia de Pueblo Salto y de los inmigrantes que forman parte de la identidad de la comunidad.
Con una conducción joven y la continuidad de parte del equipo que ya venía trabajando, Pueblo Salto inicia así una nueva etapa. El desafío será transformar las necesidades y proyectos en gestiones concretas, pero también lograr que más vecinos se involucren activamente en las decisiones y actividades de la comunidad.
