“Nunca viví algo así”: el drama de un productor tabacalero de San Vicente tras la granizada
Carlos Scher perdió gran parte de su producción de tabaco tras la tormenta de granizo que afectó a varios municipios de Misiones hace una semana. En diálogo con CUENTAS CLARAS, relató la angustia de ver destruido el trabajo de meses, las pérdidas económicas y la incertidumbre que atraviesa su familia. “Hace 40 años que vivo en la chacra y nunca viví algo así”, aseguró.
La fuerte granizada que hace una semana afectó a distintos municipios de Misiones dejó importantes daños en las plantaciones de tabaco y golpeó nuevamente a los productores de la provincia. En San Vicente, Carlos Scher es uno de los colonos que enfrenta las consecuencias de una tormenta que, en cuestión de minutos, destruyó gran parte del trabajo y la inversión de varios meses.
En una entrevista con CUENTAS CLARAS, el productor describió la dimensión de las pérdidas y la difícil situación que atraviesa junto a su familia. “Tengo 35 mil plantas y en un minuto rompió todo”, relató, al explicar cómo el granizo arrasó con su producción.
El impacto económico es especialmente duro porque los gastos de la campaña ya estaban realizados. Semillas, insumos, labores y meses de dedicación quedaron comprometidos por un fenómeno climático que no les dio margen de reacción.
“Hoy, en una cosecha buena, lo que sobra es poco, y ahora hay que seguir gastando para juntar lo poco que sobró”, explicó Scher. La situación obliga a los productores a continuar invirtiendo recursos para intentar recuperar una parte de lo que quedó en pie, aun cuando las posibilidades de obtener una cosecha rentable son inciertas.
Meses de trabajo perdidos y un futuro incierto
Para Scher, las consecuencias de la granizada van mucho más allá de la pérdida inmediata de la producción. La recuperación económica demandará tiempo y condicionará los próximos ciclos productivos.
“Son momentos difíciles, el gasto está hecho, la inversión está hecha. Son seis o siete meses para volver a empezar, un año y medio de ver cómo salimos de esto”, expresó.
La angustia se profundiza cuando vuelve a recorrer su plantación y observa las consecuencias de la tormenta. “Es angustiante ir al rozado y ver todo el esfuerzo tirado ahí”, señaló.
El productor describió el escenario como un atraso muy importante para su economía familiar. La pérdida de ingresos no solo afecta la continuidad de la actividad, sino que también obliga a postergar proyectos personales y familiares.
En ese sentido, contó que su hija cursa quinto año de la secundaria y que ya tuvo que hablar con ella sobre la posibilidad de retrasar sus estudios superiores. “Ya le dije que vamos a tener que esperar un año para que ella pueda ir a estudiar algo”, lamentó.
El testimonio refleja cómo los daños en la producción primaria repercuten directamente en las oportunidades de las familias rurales, que dependen de cada cosecha para sostener sus gastos y planificar el futuro.
Reclaman asistencia para los productores
Frente a este panorama, Scher indicó que ya realizaron la denuncia correspondiente ante la Asociación de Campesinos Tabacaleros Independientes de Misiones (ACTIM), con la expectativa de que puedan gestionarse medidas de asistencia para los afectados.
El productor también se refirió a las dificultades que, a su entender, tienen los colonos para hacer visibles sus problemas y reclamar respuestas. “El colono es bastante sumiso, no sale a pedir”, manifestó.
La preocupación, sostuvo, es compartida por quienes sufrieron daños en sus chacras. La recuperación de las plantaciones exige nuevos esfuerzos económicos, mientras las familias intentan encontrar una salida a una situación que compromete el resultado de la campaña.
“La vida en la colonia es sufrida, vivimos en la incertidumbre”, describió.
El temor por el futuro de la chacra
Scher lleva cuatro décadas viviendo y trabajando en la chacra. Se crió en ese ámbito y asegura que siente un profundo vínculo con la actividad rural, aunque las dificultades acumuladas lo llevan a pensar en el futuro de sus hijos.
“Me crié en la chacra y amo la chacra, pero con dolor le tengo que decir a mis hijos que hagan otras cosas”, expresó.
Su reflexión también apunta a la continuidad generacional de la producción familiar. Las pérdidas ocasionadas por los fenómenos climáticos, sumadas a la incertidumbre económica, alimentan el temor de que cada vez sean menos los jóvenes dispuestos a permanecer en el campo.
“Estamos todos en la misma. De acá a 15 o 20 años, solo vamos a quedar nosotros solitos en la chacra”, advirtió.
La dimensión del fenómeno vivido lo llevó a una conclusión contundente: “Hace 40 años que vivo en la chacra y nunca viví algo así”.
El relato de Carlos Scher expone la difícil realidad que atraviesan los productores tabacaleros afectados por la granizada en Misiones. Detrás de las plantas destruidas hay meses de trabajo, inversiones que deben recuperarse y familias que dependen de la próxima cosecha para seguir adelante. Mientras esperan respuestas y posibles medidas de asistencia, el desafío será reconstruir lo perdido y encontrar condiciones que permitan sostener la producción y la vida en las chacras.
