«Simón», la película de Anita Sedoff que se filmará en Oberá
En CUENTAS CLARAS charlamos con la estudiante de cine Anita Sedoff, quien filmará un cortometraje que funcionará como tesis de graduación y ya comenzó su etapa de preproducción con un equipo integrado por jóvenes realizadores de Misiones y Buenos Aires.
La joven responsable del guion y la dirección explicó que desde hace tiempo imaginaba realizar su tesis cinematográfica en su ciudad natal. Actualmente cursa estudios de cine en Buenos Aires y siempre buscó la posibilidad de trasladar la producción académica al interior de Misiones. «Siempre les estuve preguntando a mis profesores por la posibilidad de grabar una tesis en Oberá, pero con equipo de Buenos Aires», relató la directora.
La propuesta comenzó a tomar forma cuando encontró apoyo en Leonel Benítez, realizador audiovisual obereño y egresado de la Facultad de Arte y Diseño de Oberá, quien se sumó para coordinar aspectos logísticos y productivos del proyecto. Sedoff y Benítez coincidieron en Buenos Aires, donde compartían espacios vinculados al cine y no dudaron en encarar el proyecto.
Como ocurre con gran parte de las producciones independientes, el financiamiento representa uno de los mayores desafíos.
Sedoff explicó que actualmente están desarrollando diversas actividades para recaudar fondos, entre ellas una rifa solidaria con más de 30 premios. Además, el equipo prevé organizar otras acciones tanto en Buenos Aires como en Misiones para reunir los recursos necesarios para concretar la filmación.
Oberá como protagonista de la historia
Más allá de las cuestiones logísticas, ambos realizadores coincidieron en que la película no podría desarrollarse en otro lugar.
Sedoff explicó que Oberá aporta paisajes, vínculos comunitarios, modos de hablar y una identidad particular que forman parte de la esencia de la historia. «Pierde ese color que le estamos poniendo con todo el equipo a la historia», afirmó al justificar la decisión de rodar en la ciudad.
La película tendrá como protagonista a un niño de 11 años que vive en una colonia de Oberá. Según explicó Sedoff, la trama comienza cuando el pequeño encuentra una flauta en la basura y emprende una búsqueda para encontrar otros instrumentos y personas que lo acompañen a tocarla.
Durante ese recorrido descubre un árbol de mandarinas que baila cuando él interpreta melodías con la flauta. Mientras tanto, vecinos, familiares y especialmente su madre inician una búsqueda para encontrarlo.
La historia guarda además una revelación central que se conocerá hacia el final del cortometraje.
