El Jardín Bíblico de Oberá presente en el congreso internacional de Pastoral de Turismo
La Lic. Sandra Schuvartz participó del IV Congreso Latinoamericano y del Caribe de Pastoral de Turismo, realizado en República Dominicana, donde representó al Parque Temático Jardín Bíblico de Oberá y compartió la experiencia del turismo religioso en Misiones. Además, fue designada coordinadora regional NEA por la Conferencia Episcopal.
Bajo el lema “Hacia una Pastoral de turismo ordinaria y orgánica”, el encuentro se constituyó en un espacio de reflexión, comunión y acción destinado a fortalecer la presencia de la Iglesia en el ámbito turístico. La actividad reunió a unos 40 delegados internacionales y agentes pastorales de distintos países de la región, con el objetivo de promover un modelo turístico sostenible, justo y centrado en las personas, priorizando la dignidad humana y el cuidado de las comunidades receptoras.
El congreso tuvo una modalidad itinerante y recorrió cinco jurisdicciones eclesiásticas de República Dominicana: las diócesis de Puerto Plata, La Vega, La Altagracia y Stella Maris, además de la Arquidiócesis de Santo Domingo. De esta manera, se integraron la fe, la riqueza cultural y espiritual de las comunidades.
En diálogo con CUENTAS CLARAS, Schuvartz contó que hace varios años representa al Parque Temático Jardín Bíblico y que durante el congreso tuvo la oportunidad de exponer sobre las particularidades del turismo religioso misionero.
“Estuve exponiendo sobre nuestro turismo religioso, que se fue formando gracias a los inmigrantes. Y cuando hablamos de turismo, tampoco podemos dejar de lado el contexto natural de nuestra provincia de Misiones”, explicó.

La profesional destacó también la nueva responsabilidad asumida como coordinadora regional NEA, una designación que abre una etapa de trabajo para fortalecer la pastoral turística en la región. “Este camino recién comienza. Tenemos la intención de continuar sumando a más agentes pastorales”, señaló.
Uno de los principales mensajes que dejó el congreso fue entender que el turismo no consiste solamente en viajar o conocer lugares, sino también en encontrarse, cuidar y salir al encuentro del otro. En ese sentido, se planteó el desafío de construir una Iglesia de puertas abiertas, donde todos sean recibidos como hermanos.
El encuentro también puso en valor el cuidado de la Casa Común, la identidad de los pueblos, sus santuarios, su cultura y sus expresiones de fe. Una mirada que busca que cada turista, peregrino o visitante sea recibido con hospitalidad, reconociendo que detrás de cada viaje hay una historia y una oportunidad de encuentro.
